martes, 1 de agosto de 2017

Análisis de la obra Tajimara de Juan García Ponce.


     El cuento Tajimara pertenece al autor yucateco Juan García Ponce, ésta obra tiene dos tipos de lenguajes: el primero es el informal, ya que en ésta obra, los personajes tienen un nivel de intimidad, por lo cual, sus expresiones llegan a ser más fáciles de comprender entre ellos; el segundo es el connotativo, aunque la relación lingüística de los personajes es más fácil, hay momentos en los que el protagonista enamorado habla o demuestra de manera simbólica o figurada su amor hacia la muchacha, o en todo caso, a veces no decir explícitamente sus sentimientos hacia ésta.

     Éste cuento también puede llevar el nombre de discurso narrativo y cuenta con un narrador protagonista o también llamado narrador en primera persona. A través del texto podemos apreciar varios elementos, como lo son: la manipulación, la ilusión, el engaño, la dependencia, la venganza, falta de moral, soledad y rencor. Es un cuento realista y su propósito es mostrarnos el otro lado de la moneda, que no todo es un final feliz, que hay más allá, pero, a veces, nosotros no nos damos cuenta de ello, o simplemente queremos vivir con una venda en los ojos.

     Aunque en Tajimara muestren al narrador en primera persona como protagonista, se puede considerar como verdadera protagonista a Cecilia, ya que, sin ser ella la que narre la historia, sino, un hombre enamorado de ella desde años atrás, es ella la que envuelve todo, ya sea, la manipulación que ella ejerce hacia el “protagonista”, su no tan clara dependencia hacia él y el que todos los hombres estén bajo sus pies, ese amor y odio que le tiene al sexo masculino, una clara muestra de su mente indecisa y como sus decisiones afectan a su alrededor, sin pensar en las consecuencias de estas y su egoísmo por solo pensar en ella y sus sentimientos, sin tomarse un minuto a pensar en lo que acarreará sus malas decisiones, deformando poco a poco la vida de los que la rodean, resultando así, como un químico tóxico. Cecilia es como una rosa: bella y llamativa, con un color a sangre carmesí que simboliza el dolor y la pasión, con un tallo largo lleno de espinas que te lastimarán con solo tocarla; sabes que la quieres entre tus manos por su gran belleza, aun cuando sabes que te va a lastimar, la quieres para ti. Eso es Cecilia.

     Hubo un momento en el cuento que pareció una estrella fugaz, pasó tan rápido que algunos no le prestaron demasiada atención, pero claramente pasó por algo. En esta narración se menciona un momento de incesto, que no está demasiado claro, el narrador lo deja entre ver, pero nunca te confirma nada, el lector es el encargado de interpretar las señales que se le dan. Esa relación amorosa entre hermanos podría ser el toque de la falta de moral, que lo prohibido a veces tienta, gusta y te llama, que el pecado a veces gana. Al final no importa, el pecado allá está, pero, regularmente no le hacemos frente y nos quedamos entre las sombras, dejando atrás la realidad y viviendo nuestra propia imaginación, a veces somos cobardes por no luchar por lo que queremos, pero al final, éste forma parte de nosotros mismos.


Autor: Lucero Barea



Les dejo otro pequeño análisis de una obra de Juan García Ponce el cual fue un trabajo que hice en el primer cuatrimestre de mi carrera al igual que el anterior. Espero que les guste.


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